Latest news

No miro ni a Lanata ni a 6,7,8 por una cuestión de convicciones y de gustos. Jorge Lanata era (era) uno de los pocos periodistas que respetaba en el pasado, más allá de su personalidad y su forma de ser hizo grandes laburos periodísticos y de investigación. Pero convengamos que para los que conocemos su trayectoria, desde hace tiempo ya que está hecho un pelotudo. Del programa oficialista ni vale la pena hacer mención.

 
De lo que quiero hablar en específico es de una línea de informes e investigaciones que presentó Lanata en su programa, los cuales ví de rebote; y tomo dos en particular como ejemplo:

 

 

Solamente se del tema lo que vi por televisión y no estoy muy interiorizado en la información precisa y datos de los niños con hambre en el país, como tampoco se los detalles de la investigación sobre el lavado de dinero y el enriquecimiento ilícito del kirchnerismo. Se lo mismo que la mayoría de ustedes: lo que Lanata mostró. Y no dudo de la veracidad de la información ni de su trabajo, creo en un 90% todo lo que cuenta. Pero ese no es el punto.

 
Me acuerdo que un amigo se pegaba en el pecho y se ponía muy mal al ver el informe de El hambre no se dice del año pasado: “Esto no puede pasar en nuestro país”, “El hambre es crimen”, etc. Y tiene razón, pero lamentablemente siempre hubo hambre y siempre la va a haber, acá y en todos lados. Siempre tuvimos niños desnutridos, abandonados y que no tienen un pedazo de galletita sucia para comer; sí, es una cagada y no tendría que pasar, pero pasa. Es la fría y cruda realidad y así son las cosas.

 
A lo que voy es que la intención de Lanata mostrando este tipo de situaciones es meramente sensacionalista. Mostrar causas perdidas y hacer indignar a la gente no lleva a nada, solamente a subirte un poco el nivel de humanisnmo propio del periodista y hasta el rating de buen tipo, pero nada más. Pasa lo mismo cuando investiga el Dinero K al hacer las denuncias y mostrar documentación…todo el mundo se indigna y putea la corrupción pero al final del día (como El Turco, como todos) van a salir impunes, porque esta gente está por encima de la ley. Otra causa perdida que sirve solamente para cagarte el día y hacerte enojar sin ninguna solución concreta.

 

Muchos me tildarán de resentido, de que uno tiene que ponerse y aportar al mundo haciendo algo para mejorarlo, de que tengo un punto de vista muy negativo. Para nada, cada uno debería aportar su granito de arena como pueda y donde pueda, unos más y otros menos. Pero lo que me jode mucho son estos informes como los de Lanata que no sirven para nada (ni siquiera para crear conciencia o formar opinión). Son golpes bajos que me parecen un insulto a la sensibilidad y la ingenuidad de la gente. Bué, periodismo clásico… ese del ’40.

Lo que me encanta de leer los diálogos platónicos y a los primeros sofistas clásicos es que estos tipos le daban una gran importancia a la conversación, al ida y vuelta de una charla (dejando de lado la retórica). Les encantaba razonar para sus adentros y después con otros pensadores.
La cuestión es que una corriente de la psicología – no me acuerdo cual – afirmaba que los bebés que no podían hablar no pensaban ya que al final de cuentas pensar es hablar y comunicarse con uno mismo; ser incapaces de hablar y expresar conceptos entonces los volvía digamos…nulos. Ponele.

 
Hacé el ejercicio, el mismo que ya hacía De Saussure y otros lingüistas: mientras estás leyendo estas palabras para tus adentros podes escuchar tu voz, podes “escuchar” el sonido de las palabras en tu cabeza. Pero no hay sonido, no estás hablando ¿Cómo estás “escuchando” este texto entonces? Estás hablando, pero sin mover la boca ni emitir un sonido ¿Cómo lo hacés? Bueno esto es lo que se llama huella mnémica, pueden googlear más sobre el tema si quieren es interesante.

 
No estoy de acuerdo con esta corriente que mencioné al principio ya que está demostrado que el proceso cognitivo y de significación es mucho más complejo que simplemente “hablarse a uno mismo”, pero hay algunas cosas que sí me quedaron dando vueltas y una de ellas es el acto de escribir como método reflexivo. Muchos llevan un diario, otros escriben artículos, libros, bloguean, etc. Puede ser privado o público y puede ser de interés público como no.

 

Hago un paréntesis: me rompe mucho las pelotas los que tienen blogs que solamente hablan de lo que les pasa y cuentan su vida (yoistas, auto céntricos) como si al resto le importara. A nadie le importa, crea una carpeta y guarda todos los archivitos .doc ahí y ahorrá espacio de la hermosa internet para contenido realmente interesante y de interés público.

 

El punto es que creo que el acto de escribir y luego re-leerse es un complemento fantástico para auto-pensarse y reflexionar. No importa de qué escribas, para qué, si tenes faltas de ortografía, si te sale bien o mal. Si lo querés hacer público o no, ya fue. Pero el hecho de poder comunicarte con vos mismo a través del tiempo (leyendo escritos antiguos) te va a dar una perspectiva sobre tus propias ideas que complementa espectacularmente los razonamientos diarios que podes llegar a tener. Sobre cualquier cosa. También hay mucho escrito sobre las escritura como forma terapéutica, técnica de estudio, brainstorming, etc. no digo nada nuevo.

 
Pero a lo que voy es que viviendo en los tiempos en los que vivimos – 2013, hiper conectados y todo eso – , hay que sacarse el miedo y si bien uno debe escribir correctamente, es un arma poderosísima que te sirve 100% a vos. No importa si sos bueno o no, no hay que escribir para gustarle a los demás o para triunfar (a menos que esa sea tu profesión, claro). Hay que escribir porque ayuda a pensar y a pensarse, como te salga…eso es único e irrepetible para cada uno. Podemos hablar y dejar constancia de ello por escrito cuando queramos para nosotros mismos. Es poderosísimo. Creo que es pensar más.

 

“Can you write a book, so I can stop talking to you?” Greg House

No conozco directamente a ningún familiar afectado por las inundaciones ni tampoco yo la sufrí; en el oeste la cosa no pasó a mayores o por lo menos no me enteré de ningún desastre mayor. Sí conozco gente que la pasó mal o tiene conocidos en La Plata u otros lugares. Digo esto porque no me tocó ayudar a nadie de primera mano y por motivos personales tampoco acerqué ningún tipo de donación ni colaboré de ninguna forma.

Pero por supuesto estuve al tanto de todo lo que pasaba, y eso es porque no me quedó otra alternativa ya que para variar en los medios (especialmente en los canales de noticias) no se hablaba de otra cosa. Las 24 horas, constantemente se comentaba de cómo iba la situación, qué era lo que se estaba haciendo, la situación política, las donaciones, ayuda y la gente solidaria. La gente siendo solidaria, esa fue una de las grandes cuestiones en las que se hizo foco: que el argentino es solidario, se pone las pilas en situaciones como esta, etc.

No lo dudo, porque conozco mucha gente que de corazón y desinteresadamente ayudó ya sea donando cosas como de otras tantas formas. Es innegable. Pero lamentablemente no fue todo color de rosas como ustedes saben, y acá quiero marcar dos cuestiones distintas pero que se unen:

  1. Los medios te estafan

La noticia de las inundaciones repercutió a nivel internacional y no pongo en tela de juicio su importancia, pero una vez más los noticieros demostraron que no tienen un carajo de producción periodística. Pasa siempre, ya sea cuando temas particulares dominan la agenda (el papa, las inundaciones, etc.) o en el día a día. Bombardean 24×7 sin ningún límite hasta sobrepasar los niveles del hartazgo con el tema de agenda, repitiendo durante el día una y otra vez la misma información. Cuando no hay un tema central, lo hacen igual con 4 o 5 noticias durante todo el día: hacé el ejercicio de mirar TN, C5N o cualquier otro canal durante todo el día. No laburan, no cubren un carajo, te repiten siempre las mismas noticias y no salen a buscar nuevas. Por eso yo siempre banqué a Crónica: podrás ser bizarros todo lo que quieras, pero los chabones se mueven, caminan la calle y te viven trayendo noticias nuevas constantemente. Hechos como estas inundaciones sacan a relucir esta cuestión de una manera abismal: no hay producción periodística.

  1. Hermosa solidaridad

Parece que la única manera efectiva y segura de que las donaciones materiales y económicas lleguen a destino era llevándolas personalmente y entregarlas en mano a algún damnificado. A medida que iba averiguando por otros medios (y por personas) sobre el estado de la ayuda a los afectados me iba enterando de lo siguiente:

  • Como es histórico acá, las donaciones no llegan de manera inmaculada o directamente se venden. Acá un ejemplo
  • La política. Bah, el peronismo y kirchnerismo como siempre dando la nota y aprovechándose de la situación. En relación con el punto anterior. Acá un ejemplo y acá otro
  • Un amigo que me contaba, por ejemplo, como metían las donaciones adentro de bolsas que decían “Clarín miente” para luego repartirlas.

Todo esto mientras las empresas que realmente pueden hacer una diferencia  contribuyendo de manera no-monetaria (luz, gas, electricidad, transporte, etc.) no hicieron un carajo, todo lo contrario. Ni hablemos de las aseguradoras.

 

 

Mientras tanto en los medios se vanagloriaba cuán solidario era el argentino, se mostraba toda la ayuda que se recibía y no se mostraban todas estas maniobras tan de mierda que siempre pasan.

Todas las organizaciones de todo tipo gritaban a los cuatro vientos todo lo que estaban haciendo y todo lo que estaban ayudando constantemente, mostrándose y compitiendo con los otros “a ver quién es más solidario”. Innecesario y humildad cero. Ojo no hablo de la difusión de las formas de ayudar ni de cómo hacerlo, sino de la auto-referencia.

Estos los K, los peronistas, los punteros, los militantes, los de La Cámpora. Todos juntos o separados, como quieras llamarlos. Son unos hijos de puta. Para variar, se aprovechan de situaciones como estas para sacar provecho político y hasta económico. Por supuesto que pueden ayudar espectacularmente en esta emergencia, con una logística, organización y recursos inmensos; porque estas organizaciones son literalmente El Estado.

Digo todas estas cosas poco felices porque la parte feliz ya la sabemos todos y no hace falta que agregue más de mi parte.

En fin, no la quiero hacer más larga. Hay tantas cosas de las que me enteré, como tantas cosas que seguramente pasaron y nunca me voy a enterar…